
Sinopsis
Santiago de Compostela, 2021: seis amigos acuden a una cena de reencuentro tras más de dos decadas sin verse. Durante el espectáculo de fuegos artificiales previos a la festividad del Apóstol, un disparo a bocajarro acaba con la vida de uno de ellos. Pronto quedará patente que la clave del asesinato se remonta a lo sucedido en el piso de menores tutelados que compartieron de adolescentes: el suicidio de Antía Morgade despues de que uno de sus educadores, Hector Vilaboi, abusara de ella. Tras una condena de veinte años de prisión, Vilaboi acaba de salir a la calle, pero ha desaparecido sin dejar rastro. El inspector Santiago Abad y la subinspectora Ana Barroso deberán enfrentarse a la resolución de un crimen en el que todos los indicios apuntan al «hombre que mató a Antía Morgade», pero, a medida que una serie de secretos inesperados salgan a la luz
¿Por qué lo he leído?
No me escondo, soy una fan incondicional de los libros de Arantza Portabales. Es una de mis escritoras de novela negra favoritas e historia que leo suya, historia que no me dura ni dos días.
Me costó mucho elegir esta porque era la última que me quedaba por leer, pero cuando la escogí estaba de vacaciones y necesitaba algo que me motivara.
Reseña
Tras 20 años sin reencontrarse, los seis amigos que vivieron en el piso tutelado de la Algalia, deciden quedar a cenar para ponerse al día con sus vidas. Lo que no esperaban es que durante los fuegos del Apóstol uno de ellos fuera asesinado.
Es ahí donde los investigadores Santiago y Ana tienen que descubrir qué ha pasado y quien es el culpable.
Así que es fácil saber de qué va la trama. Hay que descubrir al asesino.
Durante 20 años todos han guardado secretos o compartido verdades a medias. Sus relaciones de “amistad” interfieren en la investigación, y aunque todo apunta a que el culpable es el mismo hombre que mató a una antigua compañera hace dos décadas, no hay ninguno que no oculte algo importante.
Una de las cosas que más me gusta de como escribe Arantza es que va al grano. No he sentido que se iba por las ramas y eso lo agradezco bastante , pero en esta ocasión, aunque el libro me ha gustado mucho, quizá he encontrado alguna cosa demasiado inverosímil (vale que es ficción, pero aún así hablamos de una investigación policial).
La ambientación, como en los anteriores, sigue siendo muy buena. Caminamos y rondamos por mi Santiago bonito, así que yo feliz.
Durante toda la historia hay un narrador principal, pero algunos capítulos también son narrados por los personajes en primera persona. Gracias a sus pensamientos y diálogos los vas conociendo y también señalando con el dedo por su culpabilidad.
La psicología de los personajes me ha encantado porque descubre progresivamente cómo lo que sucedió en el piso de la Algalia 20 años atrás les ha afectado a todos de una manera u otra.
Me ha durado 2 días, literalmente me lo he bebido, así que creo que os podéis hacer una imagen del ritmo ágil y ligero que tiene. Me ha enganchado desde la primera página, ya que la autora te mete de lleno en la trama, además, vas conociendo a los personajes poco a poco por lo que la intriga de saber qué está pasando aumenta esa necesidad de no parar.
En este libro he tenido un pequeño problema con los personajes, concretamente con uno de ellos, con Santiago Abad. En ciertos momentos me ha cortado el rollo, no lo suficiente como para ralentizar la historia, pero habría preferido que no saliera tanto su monólogo de “pobre yo”.
El grupo de los 6 de la Algalia es de lo más peculiar y no me fio de ninguno. Tenemos al científico que ayudó en la pandemia, el cantautor con traumas, el que para superar todo se dio a la droga, la que tiene una vida “normal” con su marido pero está llena de secretos, la que quiere ser famosa a toda costa e Instagram es su vida y el muerto. Vamos, que aquí tenemos personajes para todos los gustos y aunque algunos están muy bien desarrollados, de otros me hubiera gustado saber más.
Con respecto a los plot twist tengo que decir que alguno me pilló con la guardia bajada y me dejó con cara de tonta. Está claro que hay muchas cosas que se pueden intuir que van a pasar, pero me han sorprendido igualmente porque el cómo suceden es lo que no me esperaba.
Sobre todo de cara al desenlace, que me ha sorprendido gratamente. Yo que iba de lista y tenía a mi sospechoso clarísimo, me he tenido que poner un puntito en la boca, ya que para nada me esperaba ese final.
También es verdad que aunque me ha gustado, hay cosas que quizás sucedan tan rápido que no he llegado a entender del todo.
En general, esta historia me ha gustado, aunque quizá hay cosas que me han chirriado más que en las anteriores, pero sinceramente no han influido en mi disfrute mientras la leía.
Sin duda Arantza Portabales sigue siendo de mis escritoras de novela negra preferida, porque chica, no se que tiene esta mujer que libro que empiezo suyo, libro que no me dura ni dos días.
Ahora que no me queda ninguna novela suya pendiente, siento un vacío enorme porque para mí son lecturas de confort, de las que antes de empezar sé que me van a encantar.
Así que, por favor, si conocéis algún escritor de thriller que deje con cara de boba y con vuestra investigadora interna lista para resolver todo tipo de misterios, soy toda ojos.



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