
Sinopsis
Todas las casas guardan la historia de quienes las han habitado. Las paredes de esta casa perdida en el páramo hablan de voces que surgen de debajo de las camas, de santas que se aparecen en el techo de la cocina, de desapariciones que nunca se resuelven. Los vecinos reniegan de sus dos habitantes a la luz del día, pero todos acuden a ellas cuando nadie los ve. La abuela se pasa los días hablando con las sombras que viven tras las paredes y dentro de los armarios. La nieta vuelve a la casa tras un incidente con la familia más rica del pueblo. Ahora, desenredando la historia de la casa, se han empezado a dar cuenta de que las sombras que la habitan estuvieron siempre de su lado.
¿Por qué lo he leído?
No se muy bien que me llevó a escuchar esta historia. Fue como un impulso cuando lo vi en audiolibro y no sé por qué me puse a ello.
Reseña
Abuela y nieta viven en una casita en un pueblo rural del territorio español. En esa casa viven espíritus debajo de las camas y santas que aparecen cuando menos te lo esperas. La gente del pueblo las repudia y crítica, pero siempre acaban acudiendo a ellas.
La verdad es que no sabía muy bien que me esperaba de esta historia, pero me ha dejado totalmente descolocada. Me ha desconcertado y sorprendido a partes iguales, y creo que tengo que seguir reposando esta historia, porque sinceramente sigo un poco confundida con lo que me ha hecho sentir.
Se lee enseguida porque es cortito, aunque reconozco que me ha llevado más tiempo escucharlo de lo que me esperaba.
No se si el motivo por el que no me marcara tanto como a otros lectores puede deberse a que lo he escuchado en vez de leerlo, y eso que me ha parecido que la narradora ha sido increíble.
Aun así, habla del odio, del rencor (esa carcoma que todos tenemos dentro…) y la venganza, mezclado con una crítica al clasismo, a la lucha de clases post guerra civil hablando de ambos bandos así como la reivindicación de la memoria histórica y de la necesidad de la sororidad. Y aunque todo esto está presente a lo largo de la historia, a mi algunas veces se me diluía un poco y perdía fuerza.
Una de las cosas que más me han llamado y gustado es que nunca nombra a las protagonistas. Tanto la abuela como la nieta son “desconocidas” para nosotras. Igual que el lugar que tampoco nombran pero que describen a la perfección tanto la casa, como la sociedad y ese ambiente rural.
Iremos intercambiando los POV’s de ambas protagonistas, aunque si no estáis atentos os perderéis con estos cambios (a mi me ha pasado alguna vez), de las que por cierto no me fio, porque cada una tiene su “verdad” y algunas veces mi sensación es que me estaban engañando a la hora de contarme la historia.
Otra cosa que me ha pasado con los personajes es que me he sentido un poco ambigua. Aunque por un lado he conseguido empatizar con ellas, por diferentes cosas que le pasan, por otro lado me han generado cierta repulsa algunas de las cosas que hacen o dicen. Si es algo que la autora buscaba por mi parte lo ha conseguido al 100%.
Me ha gustado mucho como la autora mete en la historia (de una forma muy buena tengo que decirlo) aspectos del realismo mágico. Como hace que la casa donde viven se convierta en un protagonista más, con los espíritus y sombras.
Entiendo las buenas críticas que tiene este libro, pero a mi quizás no me ha llegado al 100%. Me ha gustado pero reconozco que a lo mejor o no estaba en el mood o tendría que haberlo leído en físico. No lo sabremos nunca. Aun así, ha sido toda una experiencia y el final me ha dejado totalmente KO.



