
Sinopsis
Ryland Grace es el único superviviente en una misión desesperada. Es la última oportunidad y, si fracasa, la humanidad y la Tierra misma perecerán.
Claro que, de momento, él no lo sabe. Ni siquiera puede recordar su propio nombre, y mucho menos la naturaleza de su misión o cómo llevarla a cabo.
Lo único que sabe es que ha estado en coma inducido durante mucho mucho tiempo. Acaba de despertar y se encuentra a millones de kilómetros de su hogar, sin más compañía que la de dos cadáveres.
Muertos sus compañeros de tripulación, y a medida que va recuperando confusamente los recuerdos, Grace se da cuenta de que se enfrenta a una misión imposible. Recorriendo el espacio en una pequeña nave, depende de él acabar con una amenaza de extinción para nuestra especie.
Sin apenas tiempo y con el ser humano más cercano a años luz de distancia, habrá de conseguirlo estando completamente solo.
¿O no?
¿Por qué lo he leído?
Llevo viendo buenas reseñas durante años de este libro, así que he descartado que sea una moda pasajera. Necesitaba salir de mi zona de confort y hace mucho que no leo Ciencia Ficción, que es un género que en películas me encanta.
Reseña
El sol se está apagando y nuestro protagonista es el único superviviente de una misión espacial que tiene que buscar la solución para que la Tierra no entre en Edad de Hielo y millones de especies se extingan.
Él no recuerda nada. No sabe por qué está en esa nave, qué es lo que ha ocurrido y tampoco se acuerda de quién es, pero esa amnesia no dura mucho y poco a poco va recuperando la memoria.
Es la única esperanza de nuestro planeta, pero en su misión no estará solo.
El worldbuilding es muy sencillo pero tremendamente eficaz. El autor crea un mundo científico muy fácil y visual, así que no hace falta ser ingeniero aeronáutico para entenderlo.
Mezcla flashbacks de la tierra conforme el protagonista va recuperando la memoria, y eso hace entender mucho más la situación actual y por qué Ryland está como está.
El ritmo no es demasiado ágil, y quizá eso sea lo que más me ha costado. Hay mucho diálogo interno y mucha explicación de lo que Ryland hace en la nave. Eso tiene todo el sentido, ya que la mayor parte del tiempo está solo. Y aunque es un tío simpático y tiene momentos divertidos, esto no ha hecho que me enganchara al libro tanto.
Además, no he sentido la emergencia de que el mundo se estuviera acabando. Me ha faltado esa prisa o esa urgencia de ir a contrarreloj.
Tampoco es un libro que tenga muchas sorpresas, aunque algún plot twist sí que hay. De hecho, hay un par de ellos concretamente con los que se me ha puesto el corazón en un puño, pero no muchos más.
No hay demasiados personajes a lo largo de la historia, pero los que hay tienen mucha importancia.
El prota me ha caído muy bien, y conforme conocía su historia más aprecio le tenía. Es carismático, sarcástico y sobre todo una buena persona.
Y en cuanto al final, tengo que decir que me ha sorprendido bastante aunque no se si me ha gustado del todo. Creo que sí, aunque también me ha parecido un poco fumada.
En general creo que me ha pasado una cosa con el libro, y es que soy muy fan de las historias de Ciencia Ficción en el cine o en la TV, pero leídas me cuesta mucho más creerlas.
No ha sido una mala lectura, para nada, pero creo que este género no es para mí, aunque si hacen una adaptación audiovisual la veré seguro.



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