
Arnar (Björn Thors), un inspector de Oslo con un pasado doloroso, regresa a su Islandia natal para ayudar a una policía, Kata Eligsson (Nína Dögg Filippusdóttir), a intentar capturar a un asesino en serie relacionado con una misteriosa fotografía.
Aquí la obsesa de las series noir dando un repaso a la primera serie islandesa producida por Netflix.
Arnar cumple con todos los clichés necesarios para ser el prota de un buen thriller. Un pasado doloroso, traumas, vuelve a su ciudad natal tras años fuera… bla bla bla… Todo bien, pero reconozco que en ciertos momentos me ha dado una pereza terrible.
Kata, (Nina Dogg, ya la conocí en Trapped) la otra prota, cumple los requisitos de mujer fuerte,con un humor irónico con problemas laborales.
En realidad los personajes no me parece que destaquen en nada concreto. Son el típico cliché que se espera de este subgénero.
El ritmo es otra cosa que me ha dejado un poco mosqueada. Durante prácticamente los 3 primeros capítulos nos presentan a los personajes y el caso, llegando en algún momento a hacerse un poco pesado, porque la sensación es de tener muchos cadáveres y poca investigación. (Como anécdota, es un incidente real ocurrido en Islandia)
Aun así tengo que decir que el inicio del episodio piloto es brutal, luego decae un poco para tener un final impactante.
Realmente es perfecta para hacerte un maratón un fin de semana tonto, pero sin esperarse nada del otro mundo. Si no has visto nunca una serie del género puede que te impresione, pero si eres fan como yo te encontrarás que no tienen nada novedoso.
LO QUE MÁS
✅Engancha lo suficiente para un maratón de fin de semana.
✅Visualmente es una delicia.
✅El guión, sorprendemente, no está nada mal.
LO QUE MENOS
❌El ritmo tiene muchos altibajos.
❌La trama no es nada novedosa.
