
Sinopsis
En la conclusión de Una ventana a la oscuridad, Elspeth va a tener que enfrentarse a todo lo que ha hecho mientras se embarca con Ravyn en una peligrosa aventura para salvar su reino.
El reino está bajo el dominio de un tirano y a merced de la magia oscura. Elspeth y Ravyn han reunido casi todas las cartas de la Providencia, pero les falta la última (y la más importante): los Alisos Gemelos. Si quieren encontrarla antes del Solsticio y liberar al reino, tendrán que adentrarse en la niebla del bosque. Y el único que puede guiarlos a través de ella es el monstruo que habita la cabeza de Elspeth: el Tormento.
¿Por qué lo hemos leído?
El primer libro nos gustó mucho porque después de muchas historias leídas, por fin dimos con una que no se parecía en nada a otras. Nos encantó y su final no nos dio otra opción que acabar la bilogía.
Reseña
Tras lo sucedido con Elspeth, solo queda una cosa por hacer para poder salvar tanto a Emory como al reino y es conseguir la carta de los Alisos Gemelos.
Por un lado, Elspeth (y el Tormento) y Ravyn tendrán que adentrarse en los más profundo de la neblina para encontrar la última carta. Por otro lado, Elm, tendrá que enfrentarse a las consecuencias de lo sucedido entre Elspeth y su hermano. Para eso encontrará aliados y enemigos en múltiples partes. Así que tenemos muchas incógnitas y subtramas abiertas que están rodeadas un aura de magias oscuras y antiguas, además de un calendario en el que no se para de tachar días.
Todo esto hace que la ambientación adquiera cierta oscuridad, y aunque es la misma que en el anterior libro, conocer el pasado de ciertos personajes así como del reino hace que el worldbuilding coja más de contexto y complejidad, aunque os avisamos que es bastante sencillo por lo que no necesitáis una pizarra con hilos de colores.
El ritmo es muy ágil y en esta parte de la historia hay más acción que en la anterior. Además, la pluma de la autora es super ligera a pesar de lo enigmático de la historia.
La forma en la que introduce el pasado a modo de recuerdos nos ha gustado y no nos ha parecido para nada algo que sobrara.
Algo que nos ha parecido curioso es que a pesar de todos los enigmas y del aura de oscuridad de la ambientación, la autora va a saco. No hay prácticamente nada de relleno, y al final, todo lo que dice o cuenta es importante para el desarrollo de la trama y subtramas.
Unido a esto tenemos que hablar de los plot twist.
Aunque algunos nos han gustado más que otros, por lo general es una historia bastante lineal que no sorprende en exceso pero tampoco hay giros que nos hayan sobrado. Con algunos estábamos un poco confusas al principio pero al final de la historia quedan bien explicados.
Damos gracias a los dioses por los nuevos POV’S. Conocer a algunos personajes más en profundidad nos ha encantado. Sin duda Elm se ha llevado el protagonismo y nuestro corazón. Nos ha encantado desde el minuto uno (como nos gusta a nosotras un príncipe…).
Por otro lado también nos ha gustado mucho conocer más en profundidad la historia del Rey Pastor, que aunque el peso de la trama recae en él, el resto de personajes y sus subtramas no han perdido nuestro interés.
El final está bien cerrado. Tanto las subtramas como las incógnitas que han ido apareciendo quedan totalmente concluídas, y aunque puede que guste más o menos, es el final justo para la evolución de los personajes.
Hay cosas que no nos esperábamos de cara al desenlace, pero nos ha gustado ver como todas las miguitas que la autora iba dejando llevan al final que tenía que ser.
En general es una bilogía que nos ha gustado mucho. Es muy sencilla de leer y nos entretuvo de principio a fin. Entendemos todas las buenas críticas que tiene porque la verdad es que son merecidas. Esta historia es el claro ejemplo de que no es necesario ni muchos libros, ni mucha paja, ni un worldbuilding excesivamente complejo y desarrollado para que la historia enganche con un punto de originalidad a la fantasía



Y vosotros, ¿Lo habéis leído? ¿Qué os ha parecido? Os leemos en comentarios y en nuestras redes sociales.
