
Sinopsis
La sed de venganza de Raeve aumenta, pero también lo hace su amor por Kaan Vaegor, una marca indeleble de un pasado del que ella sigue huyendo. Y, cuando la joven se entera de que el mundo está a punto de enfrentarse a la caída lunar más devastadora de la historia, se ve obligada a escoger entre perseguir la muerte o la vida mientras Kaan, desesperado por salvar a su reino de la desgracia, envía mensajes de ayuda a amigos y familia.
Pero el tiempo se le está agotando. Conforme afloran tanto alianzas como enemigos con sangrientos propósitos, los secretos bullen hasta quemar, pero ninguno es tan poderoso como el que Raeve esconde en los gélidos recovecos de su mente. Allí hay algo… Otra cosa… que oculta una verdad que podría cambiarlo todo.
¿Por qué lo he leído?
Aunque el primer libro no cumplió con todas las expectativas, el final me obligó a continuar sí o sí, ya que quería respuestas a muchas cosas que quedaron en el aire.
Reseña
Tras la revelaciones del final del primer libro, Raeve busca venganza y enfrentarse a su realidad, que no hace más que golpearle en la cara a pesar de huir de ella.
Por otro lado, Kaan cada vez tiene más enemigos y el tiempo apremia.
En esta trama principal hay múltiples subtramas, algunas reconozco que me han chirriado un poco, y no porque no me gustaran si no porque me daba la sensación de que aparecían y luego quedaban en el olvido y no se desarrollaban, así que espero que la autora tenga un plan para el final de la trilogía, si no será un fail pero como una catedral de grande.
Mis plegarias fueron escuchadas y en este libro hay más desarrollo del worldbuilding, hay más complejidad a nivel político y también sabemos mucho más sobre los dragones, que tienen más protagonismo y ya no son relleno como en el libro anterior. Además, las nuevas localizaciones y los nuevos personajes que van apareciendo complementan muy bien este desarrollo del mundo, eso sí, vaya cacao con los seres que van apareciendo…
Con respecto a los personajes, aunque Raeve me conquistó en el inicio del anterior y luego se desinfló como un globo de feria, creo que en este me he reconciliado un poco con ella, en parte porque su arco de evolución me ha gustado. Creo que esa lucha interior que tiene con su identidad y lo que conlleva enfrentarse a su pasado (que ni recuerda) le da una complejidad al personaje que a mi me ha gustado.
Kaan que en el primero me pareció un pan sin sal, en este me ha gustado ver cómo evoluciona, superando su duelo y enfrentando la realidad de que Raeve no es Elluin. Eso tampoco ha hecho que sea fan de Kaan y me sigue pareciendo aburridisimo en algunos momentos, porque vamos a ver, quien es soso es soso siempre.
La relación entre ellos me sigue chirriando en ciertos aspectos, aunque agradezco que su romance no sea tema central, creo que tienen menos chispa que un mechero sin gas.
El ritmo es más calmado, sobre todo al principio. Sí que es verdad que la autora juega un poco con esto añadiendo pequeños momentos de acción para agilizar la lectura, ¿ha funcionado? pues para mi no. Hay una caída lunar y guerra inminente, así que yo esperaba mucha más tensión, más acción… pero es que a mitad del libro hay un bajón de ritmo importante y los cambios de Pov ‘s en este caso no ayudan.
Con respecto a los plot twist pasa un poco como en el anterior libro, en general es bastante lineal y no hay grandes sorpresas a lo largo de la historia.
Eso sí… de cara al final pasan tantas cosas y tan rápidas que reconozco que me leí prácticamente el último tercio del libro del tirón, sin parar y con el corazón en un puño, pasando por diferentes estados emocionales.
Que me ha gustado este libro más que el anterior es una evidencia, quizás también puede ser porque he bajado las expectativas, pero reconozco que me preocupa el final de la trilogía y por dónde va a ir la historia, así que creo que seguiré manteniendo el hype bajo llave en ese cajón que nunca quiero abrir.



