
Sinopsis
DOS ESCRITORES, UNAS VACACIONES Y UNA APUESTA. TODO PUEDE SUCEDER EN UN VERANO.
January Andrews es escritora de novelas románticas y una soñadora empedernida.
Augustus Everett escribe novelas serias y cree que el amor verdadero es solo un cuento chino.
Pero January y Gus tienen mucho más en común de lo que creen:
LOS DOS ESTÁN ARRUINADOS. LOS DOS ESTÁN BLOQUEADOS. Y LOS DOS NECESITAN ESCRIBIR UN BESTSELLER ANTES DE QUE TERMINE EL VERANO.
¿Por qué lo he leído?
La verdad es que necesitaba algo ligero y que no me hiciera pensar mucho, pero a la vez me enganchara. No hacía más que ver opiniones diciendo que Emily Henry es la reina de los romances veraniegos, así que no me lo pensé mucho y elegí este.
Reseña
January ha creído en los finales felices toda la vida hasta que todo a su alrededor se desmorona. Su pareja la ha dejado, su padre ha muerto, ha heredado su casa en la que tenía otra vida, y para el colmo de una escritora, está con el síndrome de la página en blanco. Tiene el verano para poder escribir porque su editora está empezando a impacientarse.
Lo que menos se esperaba es encontrarse con su rival literario de la universidad, ya no en el mismo pueblo… sino de vecinos. Sorprendentemente para ella ambos están pasando por el mismo bloqueo artístico, así que tras una apuesta, January tendrá que escribir un libro “serio” y Everett una novela con final feliz.
La trama no tiene mucha trampa y aunque toca temas bastante intensos y complejos, lo hace de manera tan dinámica que a mi me ha parecido el complemento perfecto al romance.
El libro transcurre en un maravilloso pueblecito de costa, que ojalá pudiera pasar el verano allí, y aunque no es ambientación tremendamente descriptiva ni compleja, chica, es la mejor para un libro de verano sencillo y que huela a mar de fondo,que era lo que que yo venía buscando.
El libro se lee rapidísimo, entre que no es largo, que la trama engancha desde el principio y que las dinámicas entre los personajes me han gustado, me he leído el libro en 3 días y porque tenía que trabajar.
Así como el ritmo es ágil, sorpresas y plot twist entre cero y ninguno. Que oye, a mi leer sin que me de taquicardia no me importa en estos momentos de cerebro a 40 grados y postvacacional.
Los personajes me han gustado. Toda la historia está contado desde la perspectiva de January, que viendo cómo se desarrolla la historia agradezco que no hubiera el punto de vista de Everett porque para mi eso habría hecho que la historia perdiera toda la gracia y que parte de las dinámicas que tienen entre ellos no tuvieran nada de “misterio”.
Aquí ambos personajes tienen que sanar viejas heridas y además de hacerlo por separado se ayudan uno al otro para ir superando “traumas” del pasado. Y aunque no entra mucho en esto yo casi lo agradecí, aunque aviso si estáis sensibles hay cosas que tocan la patata, porque a mi me dijeron que era una comedia romántica y aunque me he reido, leerlo mientras estaba con las hormonas de fiesta no ha sido una buena idea…
El final me ha parecido demasiado cuqui y ñoño para mí,. Está bien y es el esperado sí, pero madre mía… menos purpurina y arcoiris habría preferido, pero esto ya son gustos propios mios.
En general es un libro que me ha entretenido de principio a final. Es mi primer contacto con la autora y seguramente no será el último, sobre todo en esos momentos intensos (de esos que te pasan por encima como una apisonadora) tanto en libros como en la vida. Perfecto para desconectar y no pensar. Así que un sí para mi.



