
Esta reseña contiene spoilers del libro anterior así que leer bajo vuestra propia responsabilidad 🙂
¿Por qué lo hemos leído?
El final de “Una Maldición de Sombras y Espinas” te deja con más preguntas que respuestas, así que nos vimos obligadas a seguir automáticamente con la historia.
Esta vez A. fue más inteligente y no se leyó la sinopsis, así que íbamos totalmente a ciegas pero con el ansia viva de saber qué mierda iba a pasar ahora.
Reseña
Romper la maldición no solo ha conseguido destruir a la bestia en la que Legion se convertia, si no que por fin ha revelado y recordado su verdadera identidad. Realmente es Valen, el ultimo principe feerico de los Ettanos, y por lo tanto el verdadero heredero del trono.
Pero tras recordar todo lo que le pasó a su familia, él lo único que quiere es vengarse, no ser rey. Elise, aunque entiende toda su reticencia por gobernar, intenta convencerlo. Es aquí donde Valen (o Legion) decide separar sus caminos para no ponerla en peligro y poder cumplir su misión de destruirlos a todos. Lo que pasa es que el destino tiene otros planes…
Si en el primer libro nos veíamos metidas en una trama de traiciones, juego de poderes, batallas, lealtades, rebeliones, venganza y amor, en esta vamos a triplicarlo.
En el anterior nos parecía que el desarrollo de algunas de estas premisas no estaban bien desarrolladas, pero en esta la autora nos ha dejado calladas (pese a los “peros” que sigue teniendo.). Todo empieza a tener sentido, incluso cosas del primer libro que no entendíamos, en este lo hemos pillado a la perfección.
El worldbuilding, aunque aumenta su complejidad y mejora, se nos sigue quedando un poco corta en cuanto a las “explicaciones”.
Por fin vemos la diferencia entre los ettanos, los alver y los habitantes de la noche, sabemos cómo funciona su furia y eso hace que los entendamos un poquito mejor.
Aún así, aún hay cositas que nos siguen chirriando. A la ambientación física le sigue faltando algo (a parte del mapa). Hay muchos sitios por los que viajamos y seguimos sin visualizarlos del todo.
El ritmo es más ligero desde el principio. Hay mucha acción, nuevos descubrimientos e intrigas, por lo que los dos días que nos duró fue un no parar de pasar páginas.
La necesidad de saber qué va a pasar, la tensión y los diálogos hacen que cuando te des cuenta estes ya en los agradecimientos.
Los personajes para nosotras siguen siendo uno de los puntos fuertes de esta historia. En esta segunda parte, además, al añadir el POV de Valen, hemos entendido mejor quién es, qué piensa y por qué hace lo que hace.
Elise está destrozada, ya no tiene a nadie de quién fiarse y la única persona en la que confiaba la ha dejado sola a pesar de lo que sacrificó. Pero pese a la tristeza ella no se rinde y decide pelear por la paz y la libertad de todas las razas de Timoran.
Gracias a esa lucha se unirá con la rebelión y el “rey” de las hadas, estando otra vez dividida entre lo que quiere y debe hacer. Ese conflicto le hará luchar por sus ideales y por la gente que quiere, independientemente de las consecuencias, por eso no duda en anteponer su seguridad poniéndose en peligro más 3000 veces (que la verdad es que en eso cansa un poco).
Valen, tras despertar todos sus recuerdos, se verá inmerso en una espiral de destrucción. Aunque la bestia que llevaba dentro ha desaparecido, su sed de sangre le nubla el juicio.
El pasado, la ira y la venganza harán que rechace todo lo que quiere simplemente por ver la corona de los Timoranos caer.
Podemos llegar a entender el porqué de las cosas que hace y cómo se autoengaña constantemente, pero aunque ver su lucha interna ha sido maravilloso, hemos echado de menos la lengua viperina que tenía cuando aún era Legion.
Los secundarios son simplemente excelentes (y casi nos han gustado más que los principales). Siv intenta forjar la confianza que perdió y no se separará de Elise ni un momento, porque a pesar de todo solo se tienen la una a la otra.
Los miembros de la hermandad son maravillosos. Aunque Tor no hable mucho sabemos lo que sufre por dentro, y a Halvar y sus bromas lo queremos en nuestra vida para siempre. Nos ha hecho reír porque siempre tiene un chascarrillo o un comentario gracioso que decir, hasta cuando las circunstancias son difíciles para él.
Las nuevas incorporaciones al elenco de personajes nos han encantado porque le dan mayor complejidad al mundo. Y con respecto a los malos… cualquier tortura lenta y dolorosa nos parecera poca. (Jarl muérete ya por dios…)
Con respecto a los puntos de giro, tenemos una opinión totalmente distinta al del libro anterior, ya que al no leer la sinopsis, hemos ido totalmente a ciegas y hay cosas que nos han sorprendido, aunque eso no quita que los plot twist nos hayan parecido totalmente predecibles. Había momentos en los que pensábamos, “esto es tan obvio que no va a pasar ni de coña”… y sí que pasaba sí, pero no ha sido un drama para nosotras.
Tampoco lo ha sido de cara al final, que teníamos claro por donde iban a ir los tiros, pero aun así, nos ha hecho sufrir sin piedad. Lo que ocurre y la manera en la que se narra te tienen con el corazón en un puño durante un buen rato, y cuando acaba lo único que puedes decir es que lo que se viene es gordo, pero gordo gordo….
En general la sensación que nos ha dado este libro es que es mucho mejor que el primero. Al haber tanta acción, el ritmo es mucho más ágil, los personajes evolucionan coherentemente y todo se vuelve más peligroso y complejo…
Es verdad que hay cosas con las que se nos sigue cucando el ojo, pero hemos disfrutado muchísimo del recorrido de los personajes.
No sabemos si estamos preparadas para el final de esta trilogía, pero tenemos muchas ganas de obtener respuestas y conocer el desenlace.
¿Conseguirá ser 5 estrellas? ¿Sufriremos?



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