
Sinopsis
La guerra ha acabado.
Y una nueva guerra acaba de empezar.
Tres veces a lo largo de su historia, Nikan ha luchado por su supervivencia en las sangrientas Guerras de la Amapola. Aunque la tercera acaba de terminar, Rin no puede olvidar la atrocidad que cometió para salvar a su pueblo. Ahora está tratando de librarse de su culpa, de su adicción al opio y de las órdenes asesinas del ardiente Fénix, el dios vengativo que ha bendecido a Rin con su temible poder. Aunque no quiere seguir viviendo, se niega a morir hasta vengarse de la Emperatriz, que traicionó a la que fue la tierra natal de Rin. Su única esperanza es unir fuerzas con el poderoso jefe militar del Dragón, que planea conquistar Nikan, derrocar a la Emperatriz y crear una nueva república. Pero ni la Emperatriz ni el jefe militar del Dragón son lo que parecen. Cuantas más atrocidades presencia Rin, más teme que su amor por Nikan la obligue a usar el apocalíptico poder del Fénix una vez más. Porque Rin está dispuesta a sacrificar lo que haga falta para salvar a su país… y para conseguir su venganza.
¿Por qué lo hemos leído?
Caris, después de muchos años hemos tenido una crisis de pareja lectora. Por primera vez, y después de cientos de lecturas conjuntas, no estamos de acuerdo con un libro. El culpable es La República del Dragón.
Tendremos que esperar al desenlace de la trilogía para saber si nuestros gustos vuelven a entenderse o si esta saga es la responsable de nuestra ruptura definitiva.
Reseña
Tras lo sucedido en la tercera guerra de la Amapola, Rin está devastada. Lo que pasó y lo que hizo son sombras que le torturan constantemente. Lo único que le hace estar en pie es la sed de venganza. No va a parar hasta que vea a la Emperatriz muerta a consecuencia de su traición. Pero para eso necesita un plan y encontrar algún que otro aliado, ya que es la más buscada de la nación y lo que menos espera es encontrar aliados en personas que creía muertas y en jefes militares.
Así que la trama de este libro es mucho más política que en el anterior. Vamos a entender mejor cómo funciona este “gobierno”, siempre acompañado de estrategias militares, guerras, poderes, descubrimientos y traiciones.
Hemos notado que en esta ocasión la autora es más light en cuanto a descripciones sangrientas y masacres. Así que si el primero os costó por ese motivo, en este podéis ir más tranquilos.
La ambientación se ha vuelto más compleja. Las tramas políticas y el conocer nuevas culturas de las que sólo oímos hablar en el anterior, hace que el worldbuilding sea mucho más completo.
Está claro el curro que hay detrás de este mundo. La autora, con las descripciones, te lleva directamente a los grandes buques, donde sientes el mareo del barco y el olor a opio.
El ritmo es más pausado que el anterior pero para nada lento. No hay tanta acción pero la intriga de no fiarte de nadie y saber que las cosas van acabar mal (porque de otra forma no podría ser) hace que pases las páginas sin darte cuenta.
Mucha gente critica los personajes de la autora porque les falta profundidad y cuesta empatizar con ellos. Y a nosotras puede que nos pasara eso al principio, pero a pesar de todo, no podemos negar que son complejos de cojones.
Hay evolución de todos (para bien o para mal) aunque quizás los secundarios se nos han quedado un poco descafeinados.
Rin tiene que vivir y superar las atrocidades que ha hecho, pero además tiene que lidiar con el duelo y el síndrome del impostor. Vemos a una Rin con más debilidades de las que quiere hacer creer, mentalmente frágil y moralmente gris oscuro.
Que la hayamos soportado en este libro no significa que nos caiga bien, toma decisiones odiosas y no tiene una pizca de empatía por nadie.
La verdad es que como los personajes tienen sus propios intereses y aquí todo el mundo oculta algo hay bastantes plot twist. La autora hace pequeños caminos de migas que a posteriori hace que digas, si es que estaba claro…
El final nos ha encantado aunque hemos vuelto a sufrir. Supongo que será el pan de cada día con esta saga.
Creemos que este libro mejora el anterior porque vemos evolución en los personajes (aunque no nos gusten hacia donde van), mucha más intriga y mayor explicación y complejidad del mundo, preparándote para un final de trilogía que pinta que va a doler y que nos romperá en mil pedazos.



Un comentario sobre “La república del dragón – R. F. Kuang”