
Sinopsis
Lik-Rifa, la legendaria diosa dragona, ha salido de su cautiverio eterno. Ahora urde una nueva era de sangre y conquistas.
Mientras Orka continúa la búsqueda de su hijo desaparecido, los Hermanos de Sangre emprenden una desesperada carrera hacia el sur para salvar a uno de los suyos y Varg da sus primeros pasos en la senda de la venganza.
Elvar se ha comprometido a cumplir su juramento de sangre y rescatar a un prisionero de las garras de Lik-Rifa y sus seguidores descendientes de la dragona, pero antes debe convencer a los Terrores de la Batalla para que la sigan.
Pero ni siquiera los Hermanos de Sangre y los Terrores de la Batalla pueden enfrentarse solos con un dragón.
¿Por qué lo he leído?
Cuando acababa un libro siempre había una vocecita en mi cabeza que me decía que continuara con los Hermanos de Sangre, pero por un motivo u otro la he ignorado durante meses. Hasta que finalmente le he hecho caso, y madre mía, qué buena decisión.
Reseña
Continuamos justo donde acaba el primer libro, con la liberación de la diosa dragona todo es un caos. Elvar, que ha presenciado este resurgir a través de una traición de compañero de armas, decide hacer todo lo posible para detener a Lik-Rifa. Por otro lado, Orka sigue con sus ansias de venganza y la liberación de su hijo. Para eso tendrá que acompañarse de los que alguna vez fueron sus hermanos de batalla, los Hermanos de Sangre.
En esta continuación tendremos más de todo lo que nos daba el primer libro: batallas, dioses, más acción, más venganza… y aunque cada personaje tiene sus propias motivaciones y subtramas, veremos como poco a poco se van entrelazando de una manera muy bien ejecutada, haciendo que la historia vaya cogiendo un único hilo conector.
El worldbuilding aumenta y adquiere mayor complejidad. Cosas que antes eran un acompañamiento de los personajes ahora cogen peso, así que ya no solo nos centramos en los diferentes grupos de guerreros, si no que los dioses, las batallas y la magia son el peso principal de la historia. La ambientación de la historia es buenísima aunque reconozco que hay ciertas descripciones o información que se da tantas veces que lo hace un poco repetitivo.
El ritmo es frenético, no dejan de pasar cosas y hay tantísima información importante que si pestañeas te pierdes algo. Es un libro que no se lee rapidísimo pero no porque sea lento, sino porque he necesitado reposar ciertas cosas.
También os digo que he necesitado mi tiempo para asimilar los plot twist que suceden, que hay alguno que me ha pillado a contrapié y no caí de culo porque he leído sentada.
Los personajes principales ya son viejos conocidos, y aunque puede parecer que al tener tantos POV´s puede perder fuerza la historia, eso no sucede para nada. Orka es y será mi favorita, también creo que es la que más peso tiene en la historia. Elvar es la que más nos da de trama y Varg tiene una evolución brutal.
Lo que me parece un acierto por parte del autor es añadir dos nuevos puntos de vista, que aunque quizás no tienen tanto protagonismo como el resto, nos dan las perspectivas de las “villanas”. Biór nos da el punto de vista de los seguidores de la diosa dragona y Gudvarr de Helka.
Los secundarios son demasiados, y aunque aportan cosas, a mí me parecen todos iguales y los he confundido múltiples veces, así que doy gracias al dios Ulfrir de tener un glosario de porque he ido perdidísima todo el libro.
Y con respecto al final solo puedo decir que otra vez deja el hype por las nubes, así que si no tenéis comprado el siguiente libro os recomiendo que antes de empezar este lo hagáis porque si no vais a ser igual de miserable que yo…
Sin duda yo, que no soy de segundas partes, he amado cada palabra escrita de esta historia, porque da todo lo bueno del anterior y además lo mejora, así que si a mi me preguntáis si este libro merece ser leído, mi respuesta es un sí rotundo. El viaje está siendo increíble aunque es importante que sepáis en que os estais metiendo, porque sin duda no es para todo el mundo.



