Un rey exiliado. Un rey que usurpa el trono de su hermano. Una reina para unirlos a todos. Una guerra a punto de estallar. Un destino inamovible. Las puertas del ninfeo se han abierto. Ya no hay vuelta atrás. La profecía está en marcha.
Al crecer en la luna, Xingyin está acostumbrada a la soledad, sin saber que se la está ocultando del temido Emperador Celestial, que exilió a su madre por robar el elixir de la inmortalidad. Pero cuando la magia de Xingyin se manifiesta y su existencia es descubierta, se ve obligada a abandonar su hogar y dejar atrás a su madre.
Sola, indefensa y asustada, se abre camino hasta el Reino Celestial, una tierra de ensueño llena de secretos. Tras ocultar su identidad, aprovecha la oportunidad de entrenar junto al hijo del Emperador, exhibiendo dotes maestras para la arquería y la magia, incluso cuando la llama de la pasión se enciende entre el príncipe y ella.
Para salvar a su madre, Xingyin se embarca en una peligrosa misión, enfrentándose a criaturas legendarias y enemigos despiadados. Sin embargo, cuando la traición asoma y la magia prohibida amenaza al reino, deberá desafiar al despiadado Emperador Celestial mediante un peligroso acuerdo, debatiéndose entre perder lo único que ama y desatar el caos en el reino.
En Hibernia, los sidhe, seres dotados de magia, son perseguidos hasta la muerte por la Corte humana. Alanna lo sabe bien. Lleva veinte años huyendo y escondiendose por culpa de lo que su familia lleva en la sangre, y lo único que le importa en la vida es pasar desapercibida y proteger a su hermana pequeña, Caeli. No tiene tiempo para nada más:ni las políticas abusivas del reino ni las desgracias ajenas. Al menos hasta que la mismísima Cacería Salvaje, los asesinos de sidhe por excelencia, entra en la panadería en la que las hermanas trabajan.
Todo da un giro espantoso cuando la diosa de la guerra, Morrigan, se lleva a su hermana y Alanna se ve obligada a tomar una difícil decisión: asociarse con la Hermandad, la organización rebelde que trabaja contra la Corte y rescata a sidhe a lo largo y ancho del reino. Se jura que solo los utilizará el tiempo necesario para recuperar a Caeli y regresar a su vida, pero algo imprevisto sucede cuando ella y uno de los cazadores se miran a los ojos por primera vez.
Algo de lo que tal vez no pueda huir tan fácilmente.
Maddox es un problema andante. Está metido en asuntos de los que Alanna no quiere oír ni hablar, escarba constantemente en sus secretos más oscuros.
El príncipe de la Envidia nunca ha fingido ser un santo. Pero cuando una nota críptica señala el comienzo de un juego mortal, sabe que hará falta más que una pizca de pecado para ganar y salvar a su corte demoníaca de la caída. Acertijos, objetos hechizados, competidores anónimos… Nada se interpondrá en su camino, aunque ninguno de sus meticulosos planes lo prepara para ella, la frustrante artista que enciende su pecado como nunca nadie lo ha hecho.
VIRTUOSA. ENCANTADORA. MENTIROSA.
El problema con los sinvergüenzas y los canallas es que no tienen ni un mínimo de honor, hecho que Camilla Antonius descubre después de que un error desesperado permita que el libertino más famoso de Waverly Green la chantajee. Para evitar el escándalo y la ruina, Camilla se ve obligada a sellar un pacto con el diablo de Envy, pero no esperaba que su juego despertara su auténtica naturaleza…
Juntos, Envy y Camilla deben embarcarse en un peligroso viaje a través del inframundo, desde las resplandecientes cortes demoníacas hasta el sensual reino de los vampiros y más allá, mientras intentan evitar la trampa más peligrosa de todas: el amor.
Alesh vuelve a Eter con una promesa de guerra y con la traición de Erik desgarrándole el corazón. Al menos tiene el consuelo de haber cumplido con su misión: encontrar a su sucesora en el trono. Sin embargo, con el secreto del anillo mágico descubierto y las naves de Bellum dispuestas a adueñarse del universo, parece imposible tener esperanza. Pero la reina no se rinde y buscará ayuda sea como sea, cueste lo que cueste.
Isolde de Lara cree que el día de su boda es el día de su muerte. Para poner fin a una guerra que no parece tener fin, tiene que casarse con Adrian Aleksandr, el rey vampiro. Y matarlo.
Pero el intento de asesinato se ve frustrado y Adrian la amenaza con convertirla en vampiresa si vuelve a intentar algo contra él. Enfrentada a la posibilidad de convertirse en lo que más detesta, Isolde busca otras maneras de luchar contra él y sobrevivir en la brutal corte de los vampiros.
Pero su peor temor no es la corte. Es Adrian. Pese a la química innegable que hay entre ellos, no entiende por qué este rey fiero, salvaje, despiadado, la ha elegido como consorte.
Cuando descubra la verdad, nada volverá a ser igual.
Trabajo, trabajo y más trabajo. Linus Baker podría ser una persona cualquiera, en un lugar cualquiera, viviendo una vida cualquiera. Él estaba convencido de esto, y si tú lo hubieras conocido, tampoco habrías dudado en asegurar que Linus pertenecía al montón, ni más, ni menos. Y así era, hasta el día en que este funcionario del Departamento de Jóvenes Mágicos es llamado por Altísima Dirección para supervisar un orfanato del que apenas hay registros.
Con esta nueva tarea entre manos, Linus viajará a la isla de Marsyas, donde deberá supervisar a seis huérfanos catalogados como peligrosos (hablamos del futuro Anticristo, entre otros) y a su enigmático cuidador. Ahí, deberá dejar de lado sus miedos y prejuicios, que no son pocos, para darse cuenta de que lo que realmente tiene que hacer no es aquello a lo que le han enviado. Porque en Marsyas, Linus descubrirá que el camino a la felicidad es distinto para cada uno de nosotros, y, que si te atreves a recorrerlo, llegarás al lugar donde te encontrarás a ti mismo
Misery Lark, la única hija del consejero vampírico más poderoso del suroeste, es, de nuevo, una marginada. Los días de anonimato entre los humanos se le han acabado: su padre recurre a ella para poder llevar a cabo una alianza de paz histórica entre los vampiros y sus enemigos mortales, los licántropos, por lo que no le queda más remedio que resignarse al intercambio. Otra vez…Los licántropos son despiadados e impredecibles, y su alfa, Lowe Moreland, no es la excepción. Lidera a su manada con total autoridad, pero siempre de forma justa y, a diferencia del consejo vampírico, con compasión. Por el modo en que no pierde de vista a Misery, está claro que no se fía de ella. Y bien que hace…Porque Misery tiene sus motivos para haber accedido a ese matrimonio de conveniencia, motivos que nada tienen que ver con la política ni con ninguna alianza, sino con lo único que le ha importado en la vida. Y está dispuesta a hacer lo que haga falta para recuperar lo que ha perdido, incluso si para ello debe vivir a solas en territorio licántropo; a solas con el lobo.
Cada caricia tiene su precio Layla Shaw intenta arreglar su vida hecha añicos, tarea complicada para una adolescente convencida de que las cosas ya no pueden empeorar más. Zayne, su atractivo mejor amigo, está fuera de su alcance debido a su misterioso poder para robar el alma cuando besa a alguien. Los Guardianes, que siempre la han protegido, de repente ocultan peligrosos secretos. Y no se puede permitir pensar en Roth, el sexy príncipe demonio que la entendía como nadie lo había hecho antes. Pero a veces tocar fondo es solo el comienzo. De repente, los poderes de Layla empiezan a desarrollarse y por fin recibe la tentadora oportunidad de experimentar lo que hasta ahora se le había prohibido. Entonces, cuando menos se lo espera, Roth regresa, y trae consigo noticias que podrían cambiar su mundo irremediablemente. Por fin consigue lo que siempre ha deseado, pero con el infierno desatándose literalmente sobre la Tierra y el aumento de los asesinatos, el precio podría ser más alto de lo que Layla está dispuesta a pagar.
Layla, de diecisiete años, solo quiere ser normal. Pero con un beso que mata a cualquiera que tenga alma, ella es cualquier cosa menos normal. Mitad demonio, mitad gárgola, Layla tiene habilidades que nadie más posee. Criada entre los Guardianes –una raza de gárgolas que tiene la misión de cazar demonios y mantener a la humanidad a salvo–, Layla intenta encontrar su lugar, pero eso significa esconder su lado oscuro de aquellos que más ama. Especialmente del atractivo Zayne, un Guardián de quien ha estado enamorada desde siempre. Cuando menos se lo espera, Layla conoce a Roth, un demonio sexy y tatuado que dice saber todos sus secretos. Layla es consciente de que debería permanecer lejos de ese chico, pero hay algo que se lo impide… especialmente cuando se percata de que con él sus besos no son mortales, ya que Roth no tiene alma. Pero en el momento en que Layla descubre que ella es la razón del violento levantamiento demoniaco, confiar en Roth no solo puede arruinar su oportunidad con Zayne… Podría convertirla en una traidora para su familia. Peor aún, podría llevarla a un viaje sin retorno al fin del mundo.